Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
El modelo más conocido es el dual-token o seigniorage: un token estable más un token de soporte que absorbe la volatilidad. El protocolo permite canjear una unidad de la stablecoin por valor equivalente del token de soporte mediante emisión y quema. En teoría, si la stablecoin cae por debajo de uno, se quema y se acuña token de soporte para retirar oferta y empujar el precio arriba. El problema es que ese mismo mecanismo puede invertirse y realimentar la caída.
Es el tipo de stablecoin más frágil y el caso canónico de estudio del riesgo sistémico de los modelos sin colateral total. Tras el episodio de Terra, tanto MiCA en la Unión Europea como la GENIUS Act estadounidense se orientan hacia el respaldo 1:1, lo que deja a las algorítmicas puras prácticamente fuera del marco de stablecoin de pago regulada. Para una empresa europea, esto significa que el respaldo con reservas reales es hoy la norma, no una opción entre iguales.
TerraUSD (UST) protagonizó en mayo de 2022 el colapso de referencia, cuando los holders canjeaban UST por su token de soporte LUNA, hiperinflando su oferta y realimentando la caída de ambos hasta valores residuales en pocos días; rendimientos insostenibles cercanos al 20 por ciento anual habían concentrado la demanda en algo sin colateral suficiente. Conviene marcar como matiz que FRAX nació como modelo híbrido fraccional-algorítmico y con el tiempo migró hacia mayor colateralización, por lo que su etiqueta como algorítmico es discutible.
También conocido como
- Algorithmic stablecoin





