Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
En el modelo de liquidez alquilada, el protocolo emite tokens como incentivo para que terceros depositen en sus pools. Cuando esos incentivos bajan, la liquidez mercenaria se va y el mercado se vacía. La POL invierte esa dinámica: el protocolo adquiere las posiciones de liquidez para su propio balance, normalmente mediante bonding, donde el usuario vende su LP o un activo a la tesorería a cambio de tokens del protocolo a descuento con vesting. La tesorería retiene esa liquidez de forma permanente y captura las comisiones de trading.
No es un estándar técnico. El origen está verificado: OlympusDAO se lanzó en marzo de 2021 y popularizó el concepto de POL mediante su mecanismo de bonding sobre el token OHM. En septiembre de 2021 lanzó Olympus Pro, un servicio de bonding-as-a-service para que otros protocolos adquieran su propia liquidez, lo que extendió la práctica más allá de un único proyecto.
Sostenibilidad y soberanía. El protocolo deja de depender de emisiones continuas para sostener el mercado, controla su propia profundidad de liquidez y genera ingresos por comisiones para la tesorería de la DAO. Es un eje de diseño de tesorerías sostenibles y conecta directamente con la decisión estratégica entre liquidez propia y liquidez alquilada vía incentivos. Frax Finance es otro ejemplo de tesorería que mantiene liquidez propia, gestionada con sus AMOs, como parte de su diseño.
También conocido como
- POL
- Liquidez propia del protocolo





