Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
El NAV es el ancla de precio de un fondo. En un vehículo tokenizado cada token representa una participación, y su precio correcto es el NAV por participación. Los fondos del mercado monetario suelen mantener un NAV objetivo estable, por ejemplo un dólar, y distribuir el rendimiento como participaciones nuevas, o bien dejar que el NAV varíe. Como el cálculo se hace off-chain con las valoraciones del administrador o el custodio, ese dato se publica on-chain mediante un oráculo para que los contratos de precio, colateral y redención lo consuman. Chainlink es uno de los proveedores citados para feeds de NAV y de prueba de reservas de fondos.
Sin un NAV fiable y verificable on-chain el token no puede usarse con seguridad como instrumento financiero ni como garantía. El NAV es la base de los reembolsos, alimenta a los oráculos y determina cuánto vale el token como colateral en protocolos que lo aceptan. Sus parámetros relevantes son la frecuencia de actualización del feed y la fuente autorizada del dato, normalmente el administrador del fondo.
Dos ejemplos ilustran el patrón NAV por token con oráculo. El fondo del mercado monetario tokenizado FOBXX de Franklin Templeton, con su token BENJI, lanzado en 2021. Y BlackRock BUIDL, su fondo de liquidez digital institucional en dólares, lanzado en marzo de 2024, que invierte en efectivo, letras del Tesoro de EE. UU. y repos. Conviene tratar sus cifras de patrimonio gestionado como orientativas, ya que cambian con rapidez; las fechas de lanzamiento sí son estables.
También conocido como
- NAV
- valor liquidativo





