Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
El peg es un objetivo de precio, no una garantía automática. El precio de mercado oscila dentro de una banda estrecha alrededor del valor objetivo, típicamente cerca de un 0,1 a 0,5 por ciento, y se defiende por tres familias de mecanismos según el tipo de stablecoin: respaldo en reservas con derecho de redención, sobrecolateralización con liquidaciones, o arbitraje algorítmico de emisión y quema. La pieza que cierra el bucle es el arbitraje. Si el token cotiza por debajo de uno, los arbitrajistas lo compran barato y lo canjean por una unidad de valor, retirando oferta y empujando el precio de vuelta.
Es el concepto base de toda la categoría. Sin un peg estable, una stablecoin no sirve como medio de pago ni unidad de cuenta. En pagos, donde se construyen los raíles on-chain, la estabilidad del peg es el requisito previo a la programabilidad. Bajo MiCA, las stablecoins fiat referenciadas a una sola moneda oficial son tokens de dinero electrónico (EMT) y deben otorgar derecho de redención al valor nominal, lo que ancla el peg en la norma europea.
USDC y USDT mantienen su peg al dólar mediante reservas y redención. EURC, de Circle, mantiene el peg al euro. DAI y su sucesor USDS, del protocolo Sky, lo sostienen mediante sobrecolateral on-chain. Cada uno representa una estrategia distinta para defender la misma promesa de valor estable.
También conocido como
- peg
- paridad





