Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
El modelo de referencia es Curve. El usuario bloquea CRV en el Voting Escrow y obtiene veCRV, un token no transferible: cuanto mayor el plazo de bloqueo, de una semana a cuatro años, más veCRV recibe. Con ese veCRV vota el peso de los gauges. Las emisiones de CRV a cada pool son proporcionales al veCRV asignado a su gauge y dependen de la tasa de inflación vigente, el peso del gauge y el peso de su tipo de gauge. Un cambio de voto se aplica al inicio de la siguiente epoch semanal, y existe además un boost de recompensas de hasta 2,5 veces para quien vote-lockea.
No es un EIP, sino un patrón de diseño de gobernanza. El origen está verificado: Curve Finance introdujo los vote-escrowed tokens (veCRV) y la votación de gauges en septiembre de 2020, popularizando la veTokenomics que después se replicó por todo DeFi.
Es la pieza central del modelo veToken y el detonante de las llamadas guerras de liquidez (Curve Wars). Dirigir las emisiones hacia el pool propio se vuelve estratégicamente valioso, lo que generó toda una capa económica alrededor del control del peso de los gauges: acumulación de veCRV, mercados de votos y protocolos como Convex Finance, cuyo vlCVX concentró poder de voto sobre los gauges de Curve. Balancer adoptó el mismo patrón con veBAL.
También conocido como
- Gauge voting
- Votación de gauges





