Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
Un puente no mueve tokens de una cadena a otra: actúa como capa de mensajería. El modelo dominante es lock-and-mint. El usuario bloquea el activo nativo en un contrato custodio de la cadena de origen y el puente acuña un token envuelto (wrapped) equivalente en la de destino, como WBTC o whETH. Para volver, se quema el wrapped en destino y se libera el original. La invariante crítica es que el wrapped en circulación esté respaldado al 100% por lo bloqueado.
Lo que diferencia un puente de otro es quién verifica el evento de origen. Hay puentes con federación o multisig de validadores que atestiguan el evento, puentes con light client que verifican criptográficamente las pruebas de consenso del origen, puentes optimistic que asumen validez salvo prueba de fraude, y redes de liquidez que usan pools a ambos lados sin acuñar. La etiqueta comercial trust-minimized importa menos que la pregunta concreta de quién valida.
Es la pieza práctica de la interoperabilidad: lleva stablecoins o ETH a una L2 barata, conecta appchains o lleva BTC a entornos DeFi de Ethereum. También concentra valor, por lo que el diseño de la verificación y la custodia de claves es decisivo. La experiencia del sector deja lecciones de ingeniería verificables: Ronin (Sky Mavis) sufrió en marzo de 2022 un compromiso de claves de 5 de 9 validadores; Wormhole, una falsificación de firmas de sus guardians en febrero de 2022; Nomad, un fallo de inicialización de contrato en agosto de 2022. La conclusión de diseño es clara: para RWA tokenizados, el control de cumplimiento (ERC-3643, KYC) debe viajar con el activo, no solo el valor.
Fuentes
También conocido como
- Bridge
- Puente entre cadenas





