Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
Un rollup no es una cadena independiente. Un operador llamado sequencer ordena las transacciones de los usuarios, las agrupa en lotes comprimidos (batch) y publica esos datos en la capa 1. Históricamente lo hacía vía calldata; desde el hard fork Dencun (13 de marzo de 2024, EIP-4844) lo hace vía blobs, mucho más baratos. Tras cada lote publica el nuevo estado en un contrato puente en Ethereum, que actúa como capa de liquidación.
La diferencia entre los dos grandes tipos está en cómo se demuestra que la transición de estado es correcta. Los optimistic rollups la asumen válida y permiten impugnarla con pruebas de fraude. Los ZK rollups la prueban matemáticamente con pruebas de validez. Esta arquitectura es el eje de la hoja de ruta rollup-centric de Ethereum, formulada por Vitalik Buterin en octubre de 2020, donde la capa 1 liquida y los rollups ejecutan.
Para quien tokeniza un activo, el rollup resuelve un problema concreto. Permite costes por transacción órdenes de magnitud menores y más capacidad con garantías que dependen de la arquitectura del rollup, porque cualquiera puede reconstruir el estado a partir de los datos publicados en la capa 1. Es el entorno donde corren smart contracts, stablecoins y tokens regulados con la liquidez y el coste que un producto en producción necesita. Ejemplos reales son Arbitrum One (Offchain Labs), OP Mainnet y Base (Coinbase, sobre OP Stack), zkSync Era (Matter Labs), Starknet (StarkWare) y Scroll.
Fuentes
También conocido como
- Rollups
- Solución de escalado L2





