Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
Un esquema de compromiso cumple dos propiedades de seguridad. La ocultación (hiding) garantiza que el compromiso no revela información sobre el valor, y la vinculación (binding) impide abrirlo a un valor distinto del original; no se pueden tener ambas en grado perfecto a la vez. Las construcciones típicas son el compromiso basado en hash, commit = H(valor || nonce), y el de Pedersen, C = vG + rH sobre curva elíptica, que es perfectamente ocultante y homomórfico. Los árboles de Merkle y KZG son sus variantes vectorial y polinómica.
Es un ladrillo de base de la criptografía de conocimiento cero y de muchos protocolos prácticos: subastas selladas donde cada postor se compromete a su puja y la revela después, esquemas commit-reveal para aleatoriedad on-chain, votación y pagos confidenciales. Permite separar el momento de decidir del momento de revelar sin posibilidad de manipulación.
El concepto se formaliza en la criptografía de los años ochenta; el esquema de Pedersen procede de Torben Pryds Pedersen (CRYPTO 1991). No existe un FIPS o RFC único que lo defina como tal: se especifica dentro de protocolos concretos. Casos reales: el registro de nombres ENS de Ethereum usa un proceso commit-reveal para evitar el front-running al registrar dominios, y los compromisos Pedersen se emplean en transacciones confidenciales como las de Confidential Transactions y en el modelo RingCT de Monero para ocultar importes.
También conocido como
- commitment scheme
- compromiso criptográfico





