Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
El esquema estándar de Bitcoin y Ethereum es ECDSA sobre la curva secp256k1. No es determinista por defecto: cada firma requiere un nonce aleatorio, y como buena práctica nunca debe reutilizarse ni ser predecible, porque eso filtraría la clave privada. En Ethereum la firma añade un componente de recuperación. Schnorr sobre secp256k1 (BIP-340) llegó con la actualización Taproot de Bitcoin en 2021 y aporta no maleabilidad y agregación de firmas. EdDSA con Ed25519 es determinista, de verificación rápida y más robusta frente a fallos de nonce; los tres esquemas ofrecen un nivel de seguridad de unos 128 bits. El estándar NIST vigente es FIPS 186-5.
Es lo que autoriza transacciones: poseer la clave privada equivale a controlar los fondos y la identidad asociados a la dirección. Conecta wallets, cuentas y control de activos, y es la pieza que respalda la titularidad en cualquier infraestructura tokenizada.
Bitcoin y Ethereum usan ECDSA sobre secp256k1 para sus cuentas; Schnorr y Taproot operan en Bitcoin desde 2021; Solana, Cardano y Stellar usan Ed25519, presente también en SSH y TLS. Las firmas tipadas EIP-712, de datos estructurados legibles, son la base de los inicios de sesión Web3 y de las atestaciones on-chain ancladas off-chain. La firma se aplica sobre el hash que produce una función hash criptográfica, y en un zk-SNARK o zk-STARK puede probarse la posesión de una firma válida sin revelarla, útil para identidad anónima.
También conocido como
- digital signature
- firma criptográfica





