Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
En curvas elípticas la clave pública se calcula como Pub = priv · G, multiplicando la clave privada por el punto generador; revertir esa operación equivale a resolver el logaritmo discreto en curva elíptica, hoy inviable. En secp256k1 la clave privada es un entero de 256 bits y la pública es un punto (x, y): 65 bytes sin comprimir (prefijo 0x04) o 33 bytes comprimida (prefijo 0x02 o 0x03 según la paridad de Y). De ahí derivan las direcciones: Ethereum aplica Keccak-256 y toma los últimos 20 bytes; Bitcoin aplica SHA-256 y luego RIPEMD-160.
Es la identidad criptográfica recibible: de ella nacen las direcciones a las que se envían activos y contra ella se verifican las firmas sin exponer el secreto. En Ethereum, una firma de transacción permite además recuperar la clave pública del firmante mediante ecrecover, por lo que la dirección no necesita publicarse aparte.
La base de estándares es la misma que ECDSA: SEC 2 del SECG define los parámetros de secp256k1 y FIPS 186-5 (2023) enmarca la firma. secp256k1 no figura entre las curvas recomendadas por el NIST en SP 800-186, pero el propio NIST permite su uso en aplicaciones blockchain y DLT. Casos reales: las direcciones de Bitcoin y Ethereum y el precompilado ecrecover de la EVM en 0x01.
Fuentes
También conocido como
- public key
- llave pública





