Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
Un NFT en cadena es esencialmente un registro de propiedad. En el estándar ERC-721 es un tokenId único dentro de un contrato, asociado a una dirección propietaria. El token casi nunca contiene la imagen ni los atributos, solo un puntero. La función tokenURI(tokenId) en ERC-721, o uri(id) en ERC-1155, devuelve una URI que el cliente (un marketplace o una wallet) resuelve para obtener el JSON. El ERC-721 Metadata JSON Schema estandariza los campos base, nombre, descripción e imagen, y la extensión attributes, popularizada por OpenSea, añade los rasgos del activo.
Esto aclara un malentendido frecuente. Comprar un NFT no es comprar el archivo, es poseer un token que apunta a unos metadatos. La durabilidad y veracidad de esos metadatos determinan qué se posee realmente. La URI puede apuntar a HTTP, a IPFS, a Arweave o codificar el JSON directamente como data URI. Si apunta a un servidor centralizado y este deja de responder, el contenido puede dejar de estar disponible aunque el token persista en la cadena.
La documentación de metadatos de OpenSea es el estándar de facto que sigue la mayoría de proyectos, con campos como image, attributes y animation_url. Bored Ape Yacht Club, de Yuga Labs, aloja sus metadatos e imágenes en IPFS, con los rasgos en el campo attributes. Art Blocks produce la obra de forma generativa y sirve metadatos que referencian el script que la genera, de modo que el JSON describe una pieza creada por código.
También conocido como
- NFT metadata
- Metadatos NFT





