Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
El play-to-earn suele apoyarse en un doble token: uno de utilidad y recompensa, de alta emisión y gastable dentro del juego, y otro de gobernanza, de oferta limitada. En Axie Infinity son SLP (la recompensa) y AXS (gobernanza y staking). Los activos jugables se acuñan como NFT, se combinan y se comercian. Para que la economía se sostenga, el diseño necesita sumideros (sinks) que retiren tokens al ritmo al que se emiten; el desequilibrio entre emisión y retirada es el riesgo estructural del modelo y la principal lección de diseño que dejó su primera ola. Apareció también el modelo de becas, donde un dueño de activos los presta a un jugador que reparte ganancias; en Yield Guild Games el reparto documentado fue de en torno al 70% para el jugador, 20% para el gestor y 10% para el gremio.
Demostró la propiedad real del jugador sobre sus activos y abrió economías de trabajo digital, con presencia notable en Filipinas y Venezuela en 2021. Es el concepto central de la economía del gaming web3 y el origen del debate sobre la sostenibilidad de la tokenomics.
También conocido como
- play-to-earn
- jugar para ganar





