Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
En el marco GovernorBravo y en OpenZeppelin Governor, la ejecución cierra un ciclo de cinco fases. Primero la propuesta se registra con sus targets, values y calldatas. Tras un retraso inicial llega el periodo de votación, en Compound de unos tres días, con el poder leído del snapshot. Si supera quórum y mayoría, se encola en el contrato Timelock. Sigue un delay obligatorio, en Compound de dos días, que es la salvaguarda clave. Y solo después cualquiera puede llamar a execute, momento en que el Timelock dispara las transacciones. Ese delay permite a los usuarios reaccionar ante una propuesta maliciosa que llegó a aprobarse.
Es donde el voto se convierte en acción sin intermediario: la gobernanza on-chain es ejecutable, no solo consultiva. El timelock previo a la ejecución es la última línea de defensa frente a un ataque de gobernanza que haya superado las fases anteriores, ya que da tiempo a auditar la propuesta o a mover fondos antes de que se materialice.
El Timelock de Compound es el referente: encola y ejecuta tras dos días. El conjunto OpenZeppelin Governor más TimelockController es el estándar que usan protocolos como Uniswap, ENS u Optimism. Como contraejemplo, en el incidente de Beanstalk la propuesta maliciosa se ejecutó en el mismo bloque, sin un timelock efectivo, lo que permitió el drenaje instantáneo. La ejecución de propuesta es el paso posterior al recuento basado en el poder de voto que fija el snapshot, y solo aplica plenamente en una DAO que ha alcanzado una descentralización progresiva con gobernanza on-chain real.
También conocido como
- Proposal execution
- Ejecución de propuesta





