Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
Conviene una precisión: el dinero programable es una propiedad que aportan las stablecoins por ser tokens fungibles sobre blockchains programables, con estándares como ERC-20 en redes EVM o sus equivalentes. La lógica vive en el contrato o la aplicación, no en el token en sí. Las piezas son un token fungible, los contratos inteligentes que encapsulan las condiciones, como escrow, streaming de pagos o automatizaciones de tesorería, y la composabilidad, que permite encadenar varias acciones en una sola transacción atómica. No debe confundirse con un CBDC ni con el concepto distinto de pagos programables con dinero de propósito definido.
Es la capa de utilidad que distingue a una stablecoin de un simple depósito digital. No solo mueve valor, sino que ejecuta acuerdos. Habilita liquidación instantánea, escrow sin custodio, nóminas en streaming, pagos B2B condicionados a la entrega o automatización de tesorería.
Escrow on-chain con USDC en marketplaces; Superfluid y Sablier para streaming de nóminas y suscripciones en stablecoins; y las Circle Programmable Wallets junto al protocolo CCTP para mover USDC entre cadenas con lógica asociada. La estabilidad del peg y un mecanismo de redención sólido son prerrequisitos, porque la lógica programable solo es útil si la unidad de valor que mueve es fiable.
También conocido como
- Programmable money





