Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
Una VC funciona con tres roles. El emisor emite y firma la credencial, el titular la custodia en su wallet y el verificador comprueba su validez. La estructura incluye el emisor, los claims del sujeto, la firma y, opcionalmente, un estado de revocación que suele anclarse en un registro verificable que puede ser una red blockchain. El titular agrupa una o varias VC en una presentación verificable (VP) y la firma para demostrar su posesión.
Lo distintivo es la divulgación selectiva, que permite probar un atributo concreto sin exponer el resto. Con SD-JWT el emisor sustituye campos por digests salteados y el titular elige qué revelar. Con firmas BBS+ el titular deriva una prueba fresca y no correlacionable sobre un subconjunto de los claims. Una prueba de rango permite acreditar que se es mayor de edad sin revelar la fecha de nacimiento. Esto habilita un KYC reutilizable y portable, y en security tokens un contrato puede aceptar la credencial como condición de acceso de un inversor acreditado.
El modelo de datos del W3C alcanzó la versión 2.0 como recomendación el 15 de mayo de 2025. En la Unión Europea, la EUDI Wallet de eIDAS 2.0 emite credenciales con divulgación selectiva. Microsoft Entra Verified ID y stacks como Veramo, walt.id, Dock e IOTA Identity implementan VC con SD-JWT y BBS+.
También conocido como
- VC
- Credencial verificable





