Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
La SSI se organiza en torno a un triángulo de confianza, con el emisor que firma una credencial, el titular que la custodia en su wallet y el verificador que la comprueba, apoyados en un registro de datos verificable para las claves y el estado. Christopher Allen fijó sus principios en 2016, entre ellos el control, la portabilidad, la interoperabilidad, el consentimiento y la minimización de datos. Las credenciales residen en el dispositivo del usuario y no en servidores centrales.
Reduce los silos y la reverificación constante, aporta minimización de datos por diseño y habilita la portabilidad transfronteriza de la identidad. Es el marco conceptual que da sentido al resto del cluster. No es un único estándar, sino un paradigma que se materializa con DID Core del W3C, de 2022, y el modelo de credenciales verificables 2.0, recomendación del 15 de mayo de 2025.
En la Unión Europea, el reglamento eIDAS 2.0 (Reglamento UE 2024/1183, en vigor desde mayo de 2024) incorpora estos principios al marco del mercado único, y su EUDI Wallet se adhiere a ellos con divulgación selectiva. Microsoft Entra Verified ID y stacks como walt.id, Veramo, Dock, Gataca e IOTA Identity implementan arquitecturas SSI. Cuando esa identidad se vincula y se hace verificable en una red blockchain, deviene identidad on-chain.
También conocido como
- SSI
- Identidad autosoberana





