Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
El consenso Nakamoto, introducido por Satoshi Nakamoto en el whitepaper de Bitcoin de octubre de 2008, no es un único algoritmo sino la combinación de cuatro piezas: prueba de trabajo (PoW), la regla de la cadena con mayor trabajo acumulado (popularmente cadena más larga), los incentivos económicos de la recompensa de bloque y la propagación de bloques por gossip. Los mineros compiten resolviendo un puzle de hashing, y los nodos consideran válida la cadena con más trabajo acumulado, no simplemente la de más bloques.
Resolvió por primera vez el problema del doble gasto en un entorno sin confianza ni permiso. Su seguridad descansa en el supuesto de mayoría honesta: mientras más del 50% del hashrate actúe con honestidad, la cadena honesta crece más rápido que cualquier cadena atacante. La finalidad es probabilística, nunca absoluta: un bloque jamás está confirmado al 100%, pero la probabilidad de reversión cae de forma exponencial con cada bloque añadido encima, lo que da origen al concepto de confirmaciones.
Es el punto de partida histórico de todo el campo del consenso en blockchain. El bloque génesis de Bitcoin se minó el 3 de enero de 2009 y la red lo sigue usando hoy. Variantes como Litecoin o Dogecoin comparten sus principios, y Ethereum lo empleó hasta The Merge en 2022. No es un estándar formal con RFC o ISO, sino una especificación de facto. Para quien evalúa infraestructura on-chain, marca el contraste frente a los modelos de prueba de participación posteriores.
También conocido como
- Nakamoto consensus
- consenso de Nakamoto





