Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
La congelación bloquea, total o parcialmente, la transferibilidad de los tokens de una dirección. En ERC-3643 se puede congelar una cantidad concreta (freezePartialTokens) para vesting, lock-ups o retenciones cautelares, marcar una cartera entera como congelada o pausar todo el token en un estado de emergencia. La recuperación reasigna el saldo de un inversor a una cartera nueva controlada por el mismo titular, vinculándola a su misma identidad on-chain (ONCHAINID) y trasladando el saldo, incluida la parte congelada, mediante una transferencia forzosa que invalida la cartera antigua.
Es justo lo que separa un security token de un activo al portador. El emisor conserva el control regulatorio que le exige la norma: puede atender requerimientos AML y de sanciones, responder a litigios y, sobre todo, ofrecer una vía de recuperación si se cumplen las condiciones de identidad y autorización. Para una entidad europea sujeta a MiCA y a la operativa de mercados de capitales, esa garantía es un requisito práctico, no un extra.
Son un subconjunto operativo de la transferencia forzosa y una manifestación directa del cumplimiento embebido. Las implementaciones T-REX de Tokeny y plataformas como Securitize las usan para recuperar tokens de inversores que pierden el acceso y para imponer lock-ups en emisiones de bonos o fondos tokenizados. Reducen el riesgo operativo de pérdida de acceso, a cambio de introducir una dependencia explícita y documentada en el emisor.
También conocido como
- token freeze
- congelación de tokens





