Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
La resistencia a la censura nace de tres factores que se refuerzan entre sí. La descentralización del conjunto de validadores o mineros: cuantos más y más dispersos, más difícil es coordinar una exclusión. El carácter sin permiso, que deja a cualquiera enviar una transacción y convertirse en validador. Y el mecanismo económico, porque excluir transacciones cuesta dinero, ya que se renuncia a comisiones y otros productores las incluirán. La propiedad se degrada de forma matizada: existe censura blanda, cuando un validador omite ciertas transacciones pero otro las incluye en el siguiente bloque, frente a censura dura, cuando incluirlas resulta imposible.
Es la justificación de fondo para usar una red blockchain pública en lugar de una base de datos centralizada. Si solo se busca un registro inmutable controlado por una entidad, una base de datos firmada es más barata. La resistencia a la censura es el diferencial real: reduce la dependencia del activo y sus movimientos respecto a un único intermediario, algo determinante cuando se diseña infraestructura para activos regulados que deben seguir siendo transferibles.
También conocido como
- censorship resistance
- resistencia a la censura





