Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
Un hash es un resultado, mientras que la función hash es el algoritmo que lo genera. SHA-256 y Keccak-256 producen salidas de 256 bits. Se aplican a entradas de tamaños diferentes, por lo que matemáticamente existen entradas que comparten salida; la resistencia a colisiones hace difícil encontrarlas.
En redes blockchain, los hashes enlazan bloques y comprometen conjuntos de datos. Si cambia el dato y se vuelve a calcular el resultado, normalmente cambia también el hash. Verificar una coincidencia permite comprobar integridad respecto a una referencia conocida, pero no demuestra que el dato original fuese verdadero.
Un hash no es cifrado y no puede descifrarse para recuperar el contenido. Los datos fáciles de adivinar pueden descubrirse probando posibles entradas. El almacenamiento de contraseñas requiere funciones específicas de derivación y medidas adicionales; un hash rápido sin esas medidas no es una protección suficiente.
También conocido como
- Hash digest
- Resumen criptográfico






