Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
Una clave puede exponerse por malware, una copia insegura o una frase de recuperación robada. El atacante puede firmar como su titular, y las firmas son técnicamente válidas aunque no estén autorizadas por la persona.
La gravedad depende de lo que esa clave pueda hacer. En una cuenta simple puede controlar activos; en una multifirma puede aportar solo una de las firmas necesarias. En cuentas programables puede tener permisos limitados.
Las posibilidades de respuesta incluyen sustituir firmantes, revocar permisos de sesión o trasladar activos a una cuenta con nuevas claves. Dependen de la arquitectura; una clave expuesta no vuelve a ser secreta por cambiar una contraseña de la interfaz.
También conocido como
- private key compromise
- clave privada robada





