Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
La autocustodia conserva la autoridad sobre una cuenta sin delegarla a un custodio de activos. Puede utilizar una clave, una multifirma o una firma de umbral. No exige necesariamente una frase BIP-39, y quién controla recuperación, módulos y fragmentos de firma importa tanto como dónde se guardan.
Reduce la dependencia de un custodio para autorizar operaciones, pero no elimina los riesgos de contratos, emisor, red o interfaz. Una multifirma o MPC puede distribuir autorizaciones sin garantizar independencia entre sus participantes.
Las copias de seguridad, la recuperación y la revisión de permisos forman parte de la operación. Algunos tokens mantienen funciones administrativas de congelación o transferencia forzosa aunque estén en una cuenta autocustodiada. El control de claves y los derechos sobre el activo deben distinguirse.
También conocido como
- self-custody
- auto-custodia





