Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
El periodo de ajuste son 2.016 bloques, que a diez minutos por bloque deberían tardar exactamente dos semanas, es decir 1.209.600 segundos. Al cerrar cada periodo, la red compara el tiempo real que tardaron esos 2.016 bloques con las dos semanas objetivo. Si fueron más rápidos, la dificultad sube, y si fueron más lentos, baja. La fórmula recalcula el target multiplicándolo por el tiempo real dividido entre el tiempo objetivo, y como salvaguarda el ajuste está acotado a un factor de cuatro por periodo, para evitar saltos extremos.
Contribuye a mantener el ritmo objetivo de bloques junto al subsidio. Que los bloques salgan cada diez minutos aproximadamente sostiene el calendario del halving y de toda la política monetaria, y es lo que hace robusto al proof-of-work frente a cambios bruscos de hashrate. El target es el umbral numérico bajo el cual debe quedar el hash del bloque, y la dificultad es su representación inversa y legible.
En la práctica, el ajuste es la contraparte técnica de la minería. Junto al subsidio que recorta cada halving define la economía del minero, y al mantener estable el ritmo de bloques es lo que hace que el halving, fijado cada 210.000 bloques, caiga aproximadamente cada cuatro años en el calendario real. Sin este mecanismo, una entrada masiva de hashrate aceleraría la emisión y rompería esa previsibilidad.
También conocido como
- difficulty adjustment
- dificultad de minado





