Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
Un zk-STARK no usa emparejamientos ni curvas elípticas: su seguridad descansa en una función hash resistente a colisiones y en pruebas de proximidad a códigos Reed-Solomon mediante FRI (Fast Reed-Solomon IOP of Proximity). El cómputo se expresa como traza de ejecución más restricciones algebraicas (AIR) y se compromete con árboles de Merkle de hashes. El tiempo de prueba es quasi-lineal y la verificación poli-logarítmica, con la contrapartida de pruebas de decenas a cientos de kilobytes. Lo introdujeron en 2018 Eli Ben-Sasson, Iddo Bentov, Yinon Horesh y Michael Riabzev (Cryptology ePrint 2018/046), con el soporte FRI presentado en ICALP 2018.
Elimina el riesgo de ceremonia: no hay toxic waste que custodiar ni destruir. Además ofrece preparación frente a la computación cuántica, ya que no depende de supuestos de curvas vulnerables al algoritmo de Shor. Es la elección natural cuando la transparencia y la durabilidad criptográfica priman sobre el coste de publicar la prueba on-chain, un criterio relevante para infraestructura de mercado que debe aguantar décadas.
StarkWare construyó su pila sobre STARKs: el motor StarkEx, usado por dYdX v3, Immutable X y Sorare, y la red de propósito general Starknet, con el lenguaje Cairo. Variantes recientes como los Circle STARKs, sobre el campo Mersenne-31, buscan más eficiencia de prueba. Frente al zk-SNARK, comparte el uso para escalado e identidad, pero prescinde del trusted setup y apoya su seguridad en la función hash y en los árboles de Merkle.
También conocido como
- zkSTARK
- prueba ZK transparente





