Escrito por Pablo Gómez
Founder & CEO de Metlabs · Revisado el 11 de octubre de 2026
ERC-1167 estandariza un bytecode de runtime de apenas 45 bytes, con la dirección de la implementación incrustada en medio. En cada llamada, el proxy copia el calldata, hace DELEGATECALL a la implementación y devuelve o revierte con el resultado. El estado vive en el almacenamiento del proxy, mientras que el código se ejecuta desde la implementación compartida. No es actualizable: la dirección de la implementación es inmutable porque está fijada en el propio bytecode. Combinado con CREATE2, produce clones con dirección determinista, predecible antes incluso de desplegarlos.
Importa por el ahorro de gas. En lugar de redesplegar el bytecode completo de un contrato por cada instancia, se despliega un clon diminuto que apunta a una lógica común. Es el patrón ideal para fábricas que crean muchas instancias iguales, como vaults, tokens o pools de tokenización, donde el coste por instancia se reduce a una fracción.
La implementación de referencia es la librería `Clones` de OpenZeppelin, con sus funciones `clone` y `cloneDeterministic`. El patrón es habitual en fábricas de protocolos como 0xSplits o Sound.xyz, que acuñan un contrato por usuario o por activo. Conviene distinguirlo de los proxies actualizables de EIP-1967: ERC-1167 no usa esos slots porque no es upgradeable, ya que su implementación vive en el bytecode y no en el almacenamiento.
También conocido como
- ERC1167
- Minimal Proxy Contract





